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Archive for 6/06/17

Ayer nos preguntábamos ¿cuando dura nuestra piedad? El Señor nos llevaba a preguntarnos si nuestra piedad es como el rocío y la nube temprana.

Oseas vuelve a tocar el tema, y no deja saber el por qué es nuestra piedad como ese rocío de la mañana, como esa nube temprana.

  • Oseas 13:1-3 “Cuando Efraín hablaba, hubo temor; fue exaltado en Israel; mas pecó en Baal, y murió. Y ahora añadieron a su pecado, y de su plata se han hecho según su entendimiento imágenes de fundición, ídolos, toda obra de artífices, acerca de los cuales dicen a los hombres que sacrifican, que besen los becerros. Por tanto, serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa; como el tamo que la tempestad arroja de la era, y como el humo que sale de la chimenea.”

En este pasaje “la niebla de la mañana” es el mismo termino de ayer “nube de la mañana”.

Oseas nos deja saber que a causa de la idolatría en nuestras vidas, somos como niebla o nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa.

Quisiera comentar dos cosas de este pasaje en esta mañana. La primera es entender, como ya lo dije, que nuestra piedad o deseo de hacer lo bueno, será pasajero y de muy corta duración, cuando tengamos esos ídolos en nuestro corazón. Rehusamos morir a la carne, y vivir para Dios, porque ídolos han tomado el lugar de Dios en nuestras vidas, y ya él no es nuestro gran amor. Como vimos ayer, todo se queda en buenas intensiones.

Lo segundo, y tal vez algo que podríamos perder en esta ecuación, es entender las consecuencias de nuestra idolatría. Recuerda por un segundo que estamos leyendo algo que fue escrito a Israel, en una tierra desértica, en donde la lluvia temprana y tardía era fundamental en ese poder llevar fruto, poder recoger la cosecha.

Vivimos en un mundo que se “muere de sed espiritual”; e igual que Jesús en aquel pozo de Jacob, en Juan 4, nosotros tenemos el agua de vida. Pero a causa de la idolatría, la posibilidad de dar esa agua a un mundo sediento se vuelve un “espejismo” nada más.

Me explico… el mundo ve algo especial en ti… pareces una nube capaz de regar agua sobre sus vidas… una chispa de esperanza se enciende en estas personas… pero entonces tu piedad pasa… ese rocío, esa nube temprana que parecía estar a punto de regar la tierra, desaparece… y el calor vuelve a ser abrazador para estas personas. Ya no hay esperanza.

Juan 7:37-39En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.”    

Jesús ya fue glorificado, tú ya has creído en él (asumo que eres creyente en Jesucristo), su Espíritu mora en tu interior… pero, ¿muerto a la carne, andas en la llenura del Espíritu?

Si no es así, nuestra piedad  es como nube de la mañana, y el rocío de la madrugada que se pasa.

MARANATA – EL SEÑOR VIENE

1 CORINTIOS 16:22

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