Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 19/10/17

Sin Remedio…

  • 2 Crónicas 36:16, 19 “Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio. (19) Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables.”

Sabemos que toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar; y que todo lo que se escribió en el Antiguo Testamento, se escribió como ejemplo y enseñanza, para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos (2 Timoteo 3, Romanos 15, 1 Corintios 10)

Vemos en nuestro pasaje como el pueblo de Dios, excedió los limites de la paciencia y misericordia de Dios, con su pecado; y ya no hubo remedio para ellos, lo que causo la destrucción de Jerusalén, y el ser llevados en cautiverio… no sin antes haberles amonestado por medio de sus profetas una y otra vez. 

Llamaba mucho mi atención la lista de elementos destruidos o quemados a causa de su rebeldía y pecado. Dios en su paciencia y por su amor nos amonesta con su Palabra y su Espíritu, y espera reaccionemos y nos volvamos de nuestro error; pero cuando ese error continua, y vez tras vez el Señor nos amonesta, pero vez tras vez nos endurecemos, llega el momento en donde no habrá remedio para nosotros, y la disciplina del Dios que nos ama se viene sobre nosotros.

Para un creyente que cruza esa línea de la paciencia de Dios (la cual solo Dios sabe en donde está para cada uno de sus hijos), la casa de Dios es quemada, y así la iglesia deja de ser parte de su vida, y por rebeldía, dureza, vergüenza… el creyente se aleja de su lugar de bendición. Además los muros se rompen, quedando así él y su familia sin protección alguna. Alejado de la Palabra, y de la iglesia, cualquier cosa o clase de pecado puede atacar su ciudad sin muros. Y por ser hijos de Dios, no es que nos vamos y vivimos felices… para nada… sus palacios son consumidos a fuego, perdiendo así mucho de los “lujos” que había adquirido en su momento de prosperidad (la cual generalmente viene de Dios; y en vez de ser agradecidos y crecer en fidelidad al Señor, estos causan nos alejemos). Y por último todos sus objetos deseables son destruidos; todas aquellas cosas que habían llegado ha ser ídolos en su vida, se destruyen… Y allí va, un creyente “desnudo, rapada la cabeza, su cuerpo cubierto de cilicio, camino a la cautividad en Babilonia”

Y lo más triste es que no tenía que ser así; ésta no es ni la voluntad, ni el deseo de Dios para con sus hijos… 2 Crónicas 33:7-8Además de esto puso una imagen fundida que hizo, en la casa de Dios, de la cual había dicho Dios a David y a Salomón su hijo: En esta casa y en Jerusalén, la cual yo elegí sobre todas las tribus de Israel, pondré mi nombre para siempre; y nunca más quitaré el pie de Israel de la tierra que yo entregué a vuestros padres, a condición de que guarden y hagan todas las cosas que yo les he mandado, toda la ley, los estatutos y los preceptos, por medio de Moisés.

Más aún, Dios les había advertido desde el Éxodo lo que pasaría si ellos se rebelaban contra su Señor… ya no habría remedio; y después de sufrir grandemente en Jerusalén por el sitio de la ciudad, los pocos sobrevivientes irían cautivos a Babilonia por setenta años… y así pasó.   

Así hoy, nuestra obediencia nos mantendrá en la vida abundante que Cristo vino a darnos; y nuestra desobediencia, si somos hijos de Dios y no bastardos, causará la disciplina de Dios en nuestras vidas.

Deuteronomio 30:15-18

“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella.”

 

MARANATA – EL SEÑOR VIENE

1 CORINTIOS 16:22

Read Full Post »